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Poema 14

Juegas todos los días con la luz del universo Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.  Eres más que esta blanca cabecita que aprieto  como un racimo entre mis manos cada día.  A nadie te pareces desde que yo te amo.  Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.  Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?  Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.  De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.  El cielo es una red cuajada de peces sombríos.  Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.  Se desviste la lluvia.  Pasan huyendo los pájaros.  El viento. El viento.  Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.  El temporal arremolina hojas oscuras  y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.  Tú estás aquí. Ah tú no huyes.  Tú me responderás hasta el último grito.  Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.  S...

Super Luna

Te veo a la lejanía, sales a presumir tu belleza hoy, domingo al atardecer, a demostrar lo que todos siempre han sabido, lo que todos siempre han admirado. Te ves tan lejos, pero tan cerca esta noche, danzando al compás de la sinfonía sideral, coqueteándole a la tierra, arrimándote a ver si nos embobas con tu dulzura, cuidando siempre de parecer una dama. Nos encandilas con tu luz esta suave noche de primavera, la ventisca fresca que nos arrojas se siente nítida y fuerte, nos arropas con tu claridad y nos entibias con tu dulzura. Tu majestuosidad se percibe, te muestras, te insinúas, te exhibes sugerente y el mar responde agitándose como en un frenesí de pasión y desenfreno, tratando de subir, tratando de alcanzarte... Súper luna, súper luna.

Sentirte

Te siento, aquí y ahora al igual que ayer, con tu cuerpo frente al mío, desnuda, sudando y regocijándote de la libertad, sintiéndome, queriéndome. Te siento y me sientes, estoy dentro de ti, dentro de tu alma, dentro de tu cuerpo, dentro tu éxtasis, dentro de tu vida, dentro de todos tus sentidos. Te siento vibrar e inhalar el deseo que fluye entre los dos, mientras marchamos a un frenético ritmo para alcanzar el punto más alto. Te siento ser libre, plena y mía, disfrutando de mi calor y yo disfrutando del tuyo, esperando que llegue el momento, esperando que toques el cielo. Te siento, te toco, te saboreo a cada segundo, beso tu cuello mientras tu piel se eriza, beso tus pechos mientras tus ojos se vuelven blancos, tomo de tu cintura fuerte mientras tus labios susurran que no me detenga. Te siento, ya viene el momento, ya no queda más. Te siento, me sientes, aquí estamos, solo tú y yo, en el cielo. 

No sabes

No sabes cuanto deseo palpar cada una de las curvas de tu cuerpo, observar tu anatomía en plenitud y percibir tu aroma sin dejar de tocarte. No tienes idea las ganas que tengo de besarte desde tu pecho hasta tu alma, desde tu corazón hasta las profundidades de tu mente. No se te ocurre cuanto deseo juntar mi cuerpo con el tuyo, estar dentro de ti, hacerte tocar el cielo, sentirte exhalar tu placer, volver a besarte y abrazarte, volver a experimentar que eres totalmente mía. No podrías entender cuanto quiero sentir tu cuerpo apasionado y vibrante junto al mio, creando una sinfonía que se coordina perfectamente con el compás de mi deseo. No conoces mi anhelo por tener tu cabeza sobre mi pecho, mientras viajamos profunda y lentamente por un onírico y feliz periplo y mientras nuestra única preocupación es volar a través de nuestros mundos. No te imaginas lo feliz que sería despertando a tu lado, acariciando tus cabellos, sintiendo el calor de tu torso junto al mío, oyendo tu suave y calmo ...

Adios

Este adiós que te guardo está madurando con los días Exprimo nuestra vivencia y no la dejo quedarse en el pasado No puedo avanzar contigo por que te deseo a cada instante y desear lo que no se puede tener es como escribir sin que nadie te lea Eso seguro que lo entiendes Te quiero pero no deseo luchar contra el destino Disfrutaré de vez en cuando de tu recuerdo que seguirá alterándome Mario Benedetti

Empatía

Hace rato que debía ir por unos trámites para conseguirme una práctica para el verano, pero lo había pospuesto durante todo el semestre y me di como plazo máximo este mes para hacerlo, así que hace algunos días me decidí a hacerlos (excusas no tenía, estaba de vacaciones). Me levanté temprano, fui, me mandaron a otro lugar, y luego a otro, y luego a otro, y para todo finalmente terminar en un muy bien adornado y educado "no". Estaba muy frustrado y triste, porque además se vinieron a la mente todos los otros problemas sin importancia real que me habían pasado durante la semana (los panoramas que me perdí por mi bronquitis, la indiferencia de una chica que me gustaba, la mancha horrible de mi frente que aún no sale, las notas que obtuve a final de semestre) así que, quería patear algo, o a alguien. Estaba en eso, manos en los bolsillos y audífonos en los oídos cuando llegué a sentarme al paradero de O'higgins con Urmeneta. A los dos o tres minutos, una señora de unos 40 añ...

Cáncer

Ayer al policlínico de cirugía llegó una señora de unos 70 años, era delgada, bajita, de cabello teñido. Venía acompañada de su hijo, un hombre aproximadamente unos 35 años, alto, macizo, bien vestido. Consultaban porque ella luego de haber sido operada recientemente por un cáncer gástrico por mi profesor (que supuestamente fue curado) ahora presentaba una masa en en el vientre que le molestaba y dolía, justo en el lugar de la incisión donde había sido operada. Ella lucía asténica, apática, resignada. El traía una evidente expresión de preocupación en su rostro. En sus manos el traía una carpeta que entre otras cosas, incluía el scanner de abdomen, que luego de entrar, se lo entregó al doctor. El doctor lo abrió en su computador, lo revisó de arriba abajo, de adelante hacia atrás de izquierda a derecha y en todas direcciones se veían las metástasis retroperitoneales. Subió y bajó unas 10 o 15 veces la imagen, como tratando de buscar una explicación, o intentando esperar que mágicamente...