Entradas

Nada es imposible

Imagen
Yo no creo en lo paranormal, en la astrología ni en el esoterismo. No creo en la suerte, en el tarot ni mucho menos en la magia. No creo que la respuesta a nuestros problemas esté en un amuleto, en un horóscopo, ni tampoco en un rosario (aunque sí creo en Dios, no me malinterpreten). Pero a pesar de que no creo en muchas cosas, no soy un escéptico, por que creo, y sí que creo. Creo en mí, creo en mi mente y creo que todo lo que necesitamos para triunfar, para lograr nuestros sueños, y para ser exitosos en la vida es determinación, la fuerza de voluntad y la fortaleza mental. No soy de esas personas que se rinden fácil, porque no soy precisamente inteligente pero aún así he logrado cosas que sé que no muchos han logrado, y aunque sé que realmente aún no he logrado nada me ilusiona mucho ver las cosas que logran ciertas personas solo con creer en sí mismos y una pizca de talento.  Por eso que siempre que hago algo le pongo todo el empeño posible, hasta dar la última gota de energ...

Volar

Imagen
Siempre me ha encantado mirar al cielo de día, mirar los nimbos esponjosos volando cerca de mí, los cirros tan lejanos como hermosos, flotando en las alturas, mirar la luz refractándose en la átmosfera, el cielo rojo y azul, gris y blanco. Pero mirar el cielo de noche es otra cosa. Debe ser una de las cosas que más me intriga, si no es lo que más lo hace. Que tan enorme puede llegar a ser, que tan lejos estarán aquellas estrellas, que tan antiguo es el universo, habrá vida en alguna parte de esa enormidad, son sólo algunas de las miles de interrogantes que inundan mi cabeza cada vez que levanto la mirada por las noches despejadas. Siempre he querido ver un poco más allá de lo que se puede, siempre he querido saber un poco más porque así soy, y siempre estuvo en mí la idea de poder dedicar mi vida a la astronomía, pero esa idea que pasó muchos años por mi cabeza, nunca pudo ver la luz; me di cuenta de que mi mente era demasiado pequeña como para poder desentrañar los gigantes enigmas ...

Extremoduro

Hoy en mi insomnio de media semana me puse a escuchar una banda que solía acompañarme durante una época muy oscura en mi vida, en donde casi amigos no tenía; no salía casi a la calle más que para ir al colegio y no sonreía más que con los chistes de mi familia los fines de semana. Pensaba que la felicidad era para la gente superficial, y que pocas personas en verdad apreciaban la belleza de la soledad, de la melancolía y de la oscuridad. Y aunque parezca totalmente lo contrario, para mí en ese entonces, estos no eran mis gustos por elección; yo no elegí ser de esas personas de las que se destruía día a día mentalmente ni esfumaba cualquier rastro de algún acto o pensamiento que pudiera elevar su propia autoestima; a mi me tocó ser del bando de los Cobain, algo que nada ni nadie podría cambiar. Y bueno aquella banda se llama Extremoduro, y la época en la que la conocí, coincidió con mis inicios en las seis cuerdas y el día que escuché  Golfa solo podía pensar, "esta canción es una...

..

Hasta este momento, aún no sé que ponerle de título a esta entrada. Es que en verdad no quiero escribir sobre algo en específico, en verdad solo quiero escribir. Y no es que me sienta importante por pensar que soy un gran escritor con una gran redacción, una gran oratoria o persuasión, no; solo escribo porque me gusta, porque me desahogo aquí y porque sé que hay un par de personas a las que les importo y que aún leen este rincón de mi vida aunque ya nunca plasme nada en este lugar. No me gusta no poder escribir, no me gusta no tener tiempo para expresar lo que siento ni lo que pienso, y hay veces en las que ya no quiero seguir con el ritmo de vida que tengo, pero entonces es cuando me doy vuelta y veo si es que lo que estoy haciendo está realmente bien.. y lo está? vale la pena sacrificar horas y horas de sueño y de descanso, y horas y horas perdidas en viajar a mi alma máter, y más horas desperdiciadas en tratar de entender cosas que a la larga de nada servirán? Eso aún no lo sé, ...

Historias.

Siempre que voy por la calle, miro a las personas, miro su ropa, sus peinados, su expresión, los autos que manejan, las bicicletas en las que andan.. y para ser sincero, me intriga demasiado la idea de pensar que en cada una de esas miles de personas que todos vemos todos los días, hay miles de historias distintas, y con tan distintos motivos que parecería una locura que en el mismo instante y en el mismo lugar se toparan frente a frente, pero que por un mero capricho del destino es así. Me intriga también la idea de que quizás muchas de esas miles de personas que vemos todos los días al lado de nosotros caminando por la calle, sentadas al lado de nosotros en las micros o viéndolas a través de un vidrio, las volveremos a ver y que quizás conocen a una persona que nosotros también conocemos o que conocerán, o que nosotros conoceremos. Me inquieta la idea de pensar que aunque este mundo parezca muy grande y muy diverso, al final, solo estamos a seis personas de cualquier otra persona...

Navidad.

Imagen
Cuando muy muy muy niño, amaba la navidad, el hecho de tener que esperar toda la tarde, aguantar la misa, la cena, para por fin recibir los regalos era algo que me encantaba, siendo quizás uno de los momentos más esperados en todo el año. Pero poco a poco fui recibiendo menos regalos, y me fui dando cuenta de que en verdad, la reunión familiar era solo para hablar mal de las personas que no están, y también, para pelear por estupideces. Y así ha sido año a año, pero nunca me ha gustado demostrarlo. Muchos dicen que uno siempre recuerda los mejores momentos, y los peores también. Y si me preguntan que cuál ha sido la navidad más feliz que he tenido, no sabría decir cual fue, pero recuerdo bien la navidad más triste de todas. Fue una en que yo ya siendo un adolescente les pedí a mis papás una guitarra, y sabía que era difícil que me la compraran, pero me daba igual si no podían, no era tan chico, lo entendía. El punto es que mi papá me dijo que si llegaría, inclusive el mismo 24, y yo,...

Licenciada

Sé que quizás es muy tarde, sé que quizás ya ni siquiera lo sientas o estés feliz por esto, pero de todas maneras sentía que tenía esta deuda contigo, y es que nunca te expresé de buena manera lo orgulloso y feliz que me siento por ti, porque pudiste por fin conseguir ese título que por tanto tiempo buscaste. Empezaste cuando yo aún estaba aprendiéndome las tablas de multiplicar, pero sé que te esforzaste mucho, aún cuando no te conocía y no estaba ahí apoyándote, y diste lo mejor de tí hasta hace un par de semanas cuando te presentaste frente a tus profesores, a tu mamá, a Claudio, tus amigos, y frente a mí (y te salió muy bien, por cierto). Sé que mucho tiempo detrás tuyo no estuve dándote de porras, pero siempre cuando pude lo hice (y te juro que si hubiese sabido que faltabas a las ayudantías de estadística por juntarte conmigo te hubiese ido muy mal jaja) pero en fin, felicitaciones por eso, y por haber quedado en el doctorado. Sé que añorabas hacerlo porque sé que te gusta desta...